Blockchain y sus aplicaciones en la Propiedad Intelectual

Por: <br><strong>José Rodriguez</strong>

Por:
José Rodriguez

La protección de la propiedad intelectual tiene que evolucionar y adaptarse a una nueva realidad digital.
Por: <br><strong>José Rodriguez</strong>

Por:
José Rodriguez

El valor de los activos intelectuales cada vez tiene más relevancia. Los creativos destacan en una era en la que la protección de la propiedad intelectual es más relevante que nunca. ¿Cómo proteger éstas creaciones en un mundo digital y propenso a las vulnerabilidades informáticas? ¿Cómo controlar el flujo de información en un universo de transacciones digitales aceleradas y dispersas? La protección de la propiedad intelectual tiene que evolucionar y adaptarse a una nueva realidad digital. 

El Convenio de Niza y las regulaciones vigentes en diferentes países para la protección de los activos intelectuales han sido de muchísima importancia; han garantizado seguridad jurídica y hasta una forma de resguardar valor para los propietarios de sus creaciones, sin embargo, también han probado ser superfluas frente a los piratas informáticos, plagios y vulneraciones a los derechos de propiedad intelectual. ¿Cómo mitigar éstos riesgos sin depender de acuerdos internacionales complejos?

La tecnología blockchain ha llegado para quedarse. En palabras muy simples, una blockchain o cadena de bloques, es una red de computadoras interconectadas alrededor del mundo, que operan sobre protocolos criptográficos descentralizados; estas características implican que no existe un ente intermediario que centralice la información, siendo una red transparente y muy segura, sobre la cual es posible crear bloques informáticos que identifican de forma única las transacciones que ocurren en esa red. 

Para representar valor económico en una blockchain, se utilizan representaciones criptográficas de valor denominadas criptomonedas; una representación digital de valor económico. Asimismo, es posible representar cualquier activo, dotándolo de características informáticas únicas, inalterables y públicas, lo cual es sumamente valioso para los activos intelectuales. Es aquí donde entra en juego la propiedad intelectual y la relevancia que trae el blockchain para proteger el valor económico que los activos intelectuales representan.

Hoy en día, artistas de toda industria, músicos, pintores, escultores, diseñadores gráficos, escritores, invierten muchos recursos para diferenciarse de otros, trayendo al mundo creaciones que fascinan y entretienen a las masas. También existen grandes invenciones industriales que permiten a las empresas competir con otras por su unicidad. Sin importar en qué sector ocurra, la propiedad intelectual no debería necesitar un intermediario para ser protegida en el momento oportuno; sobre todo en una era en la que la publicación de cualquier activo intelectual en el mundo digital puede ser sujeto a vulnerabilidades inmediatas.

Al generar un registro de un activo en una blockchain, se garantiza que este cuenta con un identificador único, auditable, público e inalterable. A este proceso informático se le conoce usualmente como la creación de un token. Así pues, la tokenización de los activos intelectuales es una forma inmediata de proteger la propiedad intelectual utilizando una tecnología que utiliza estándares de seguridad del más alto nivel, reduciendo de forma significativa los riesgos de vulneración por parte de terceros.

Al generar un registro criptográfico de un activo sujeto a protección de propiedad intelectual, se garantiza de forma inmediata el acceso a un mecanismo sofisticado de resguardo. Un pintor accede a la posibilidad de publicar su obra a nivel global en cualquier mercado digital haciendo uso de una blockchain, reduciendo el riesgo de plagio de forma significativa. Un artista digital puede tokenizar un arte y generar un registro único para venderlo en un mercado digital sin necesidad de buscar un intermediario. 

Una figura que cada día toma más fuerza en los mercados digitales del web3 son los llamados NFTs (Non Fungible Tokens) o Tókens no fungibles. La fungibilidad es la capacidad de un token de ser intercambiado por otro; en ese sentido, un NFT básicamente es una representación digital criptográfica de un activo que tiene la característica de ser único, y , por tanto, no intercambiable por tener características intrínsecas que no pueden ser encontradas en otro. Esta es una figura que abre las puertas a muchos creadores hacia mercados globales sin necesidad de intermediarios que en el pasado reducían las ganancias de los creadores bajo el cobro de comisiones por colocación; utilizando blockchain, también pueden realizarse subastas en las que es posible vender creaciones únicas a precios que permiten obtener mayores ganancias.

Es importante mencionar que existen diferentes tipos de blockchain; no todas soportan la creación de activos digitales por su naturaleza. Una red que destaca por sus características enfocadas en potenciar la tokenización de activos es Celo. Esta blockchain de capa uno, permite utilizar contratos inteligentes vinculados a una transacción criptográfica de intercambio de activos digitales. Así, un creador puede vender una obra en cualquier parte del mundo y recibir su pago en cUSD, cEUR o cREAL, directamente en una billetera digital sin ningún costo. 

Sin lugar a dudas el blockchain está cambiando las reglas de la protección de la propiedad intelectual, y está empoderando de forma acelerada a quienes generan valor económico de la creatividad y la invención. La evolución de las regulaciones que giran en torno a la protección de las industrias creativas parece no avanzar acorde a las necesidades que conllevan los cambios que están ocurriendo en la revolución digital, para lo cual es importante explorar en profundidad las bondades que el blockchain trae a la mesa de la propiedad intelectual.

El futuro en el web3 se acerca cada vez más, y es parte de la misión de quienes buscan ayudar a la protección de los activos intelectuales incorporar el diseñar las regulaciones y herramientas adecuadas para que los creadores del mundo digital puedan contar con la protección adecuada y continuar generando valor económico desde sus creaciones.

José Rodriguez

Fundador y CEO de Legalítika, una compañía dedicada a impulsar la innovación y el desarrollo de soluciones tecnológicas para el sector legal. Resaltado en el año 2020 por la revista Forbes Centroamérica y nominado a las promesas de Forbes Centroamérica 2022. Líder del Ecosistema Celo (Blockchain) para El Salvador. Y, Co-Organizador del Capítulo Oficial de Legal Hackers en San Salvador.