Educación digital: la clave para la creación de una nación turística.

Por: <br><strong>Natalia Bayona</strong>

Por:
Natalia Bayona

La intersección entre el turismo y la educación digital ha demostrado ser vital para la supervivencia, desarrollo y competitividad del sector incluso antes de la pandemia.
Por: <br><strong>Natalia Bayona</strong>

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Natalia Bayona

Explorar la intersección entre lo tecnológico y lo humano, además de ser el reto que nos plantean a quienes hemos escrito para bifurcaciones, es también la forma en la que concibo y defino el sector en el cual he forjado mi carrera: el turismo. Por un lado, el turismo es denominado el sector más humano de la economía, pues se fortalece en su gran mayoría del capital humano que lo compone y de las diferentes interacciones entre los turistas, los profesionales en turismo, las comunidades anfitrionas, y todos los actores de la cadena de valor que directa o indirectamente se ven permeados por estas interacciones. Por otro lado, la tecnología: es la aliada predilecta en la eficiencia, las operaciones, el transporte, las atracciones, la sostenibilidad, el desarrollo, el marketing, las transacciones, la democratización y el funcionamiento optimo del turismo.

Pero tras más de 15 años de ver evolucionar el sector reconozco que existe un punto donde convergen estos factores- lo humano y el turismo- que más allá de resultarme interesante de analizar, se ha convertido en una necesidad: la intersección entre el turismo y la educación digital. Este engranaje ha demostrado ser vital para la supervivencia, desarrollo y competitividad del sector.

Esta necesidad nace incluso antes de la coyuntura sanitaria ante la cual nos enfrentamos. Nace de identificar que más del 50% de los profesionales del sector, solo llega a desarrollar habilidades secundarias – que son las de tipo comportamental como seguir o dar instrucciones, la facilidad en el relacionamiento con otros, aptitudes a la hora de comunicar ideas, la proactividad… entre otros. Si bien este ‘set’ de aptitudes resultan más que indispensables a la hora de ejercer un rol activo en el mercado laboral, no son suficientes. No son suficientes porque estamos en uno de los sectores de la economía más competitivos, que en un escenario pre-pandémico (2019) aportó casi 9,5 billones de dólares al PIB mundial. De nuevo, aunque estas habilidades blandas son indispensables, el foco deberá ponerse en garantizar que la fuerza de trabajo del turismo- que en su mayoría son mujeres y jóvenes- desarrolle hard-skills que les permitan mantenerse competitivos e incidiendo en el desarrollo del sector, como es la gestión de bases de datos, análisis de datos, conocimientos técnicos, de informática, Microsoft office, capacidades analíticas, marketing, gestión de proyectos, idiomas, diseño, redacción… etc. A medio plazo- poseer solo habilidades blandas- no parece ser un problema mayor; no obstante, el problema palpable empieza a gestarse cuando la formación académica se estanca ahí. Cuando la informalidad laboral que en su momento resulta una opción tentadora por falta de un modelo de educación turística accesible, pasa de se una excepción a volverse la regla. 

Para subsanar esta desventaja, veo dos oportunidades plausibles que pueden tener impacto en el desarrollo y refuerzo del nivel de educación que tiene hoy en día el capital humano del turismo. Una a largo plazo: redefiniendo la educación turística desde la base. Otra a mediano plazo: fortaleciendo la educación turística a través de plataformas digitales.

A largo plazo: redefiniendo la educación turística desde la base.

Para crear puestos de trabajo de valor añadido y capacitar a los jóvenes líderes, debemos desarrollar un modelo educativo que empiece desde la base -entiéndase como educación primaria-, ayudando a los niños no solo a entender la importancia del turismo en la sociedad sino incorporando conceptos y habilidades relacionadas con el turismo y la hostelería, dentro del plan de estudio. No hay razón para esperar a que los estudiantes culminen su proceso escolar y se gradúen para empezar a formarlos en turismo, si se reconoce el rol vital que este sector puede jugar, especialmente en algunos países donde la economía se sustenta principalmente de este sector. Los estudiantes de secundaria deberían tener acceso a asignaturas optativas relacionadas con el turismo que les permitan crear sus propias empresas y aprender cómo la industria está conectada o se apoya en el transporte, la gastronomía, las artes, las humanidades, el comercio y la sostenibilidad.

A medio plazo: fortaleciendo la educación turística digital a través de plataformas. 

La inclusión de plataformas online en el modelo de educación tradicional ha permitido que estudiantes de todos los rincones del mundo puedan acceder a programas de educación superior, contribuyendo a su democratización. Si bien es cierto que estas plataformas aún tienen algunos retos por mitigar- pues su operación y uso parten del privilegio de acceder a un ordenador y a una conexión a internet- se han convertido en un mecanismo ideal mediante el cual los estudiantes menos privilegiados pueden acceder a certificaciones e incluso títulos académicos que se convierten en la puerta de acceso al mercado laboral. En este sentido, y entendiendo esta necesidad, desde la Organización Mundial del Turismo hemos diseñado la UNWTO Tourism Online Academy (Academia de Turismo Online de la OMT). A través de esta plataforma de aprendizaje en línea y a ritmo propio de los estudiantes, pretendemos proporcionar teorías, conceptos, áreas de interés, principios fundamentales y retos a los que se enfrenta relacionados con el sector turístico, como la globalización, la revolución digital, el derecho internacional, la digitalización de las operaciones, el marketing de viajes y la sostenibilidad, entre otros.
Finalmente, ambos caminos revelan cómo la interacción tecnología (educación digital) y turismo (componente humano) será vital no solo para la recuperación del sector frente a los estragos causados por las restricciones de movilidad, siendo el sector turístico el más afectado; sino para garantizar a mediano y largo plazo, una fuerza de trabajo dotada de hard-skills, accediendo a empleos de calidad debidamente remunerados, donde sean ellas y ellos mismos quienes con sus ideas e innovaciones, transformen el sector en  uno más sostenible, rentable para quien decida invertir en el- apoyándose en el desarrollo y uso de la tecnología e innovación- como eje principal de su funcionamiento.

Natalia Bayona

Directora del Departamento de Innovación, Educación e Inversiones de la Organización Mundial de Turismo (OMT).