El Almacenamiento de Energía, piedra angular de la descarbonización de la generación de energía y de la actividad industrial

Por: <br><strong>Bea Cerrolaza</strong>

Por:
Bea Cerrolaza

El almacenamiento de energía es más que una tecnología; es un facilitador clave para un futuro sostenible y descarbonizado. Con la combinación adecuada de innovación, inversión y políticas de apoyo, el almacenamiento energético puede desempeñar un papel central en la transición hacia un sistema energético más limpio y eficiente.
Por: <br><strong>Bea Cerrolaza</strong>

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Bea Cerrolaza

El almacenamiento de energía que ha comenzado a tomar protagonismo recientemente ya es reconocido por expertos, legisladores y gobiernos como un pilar fundamental de la transición energética. El panorama tecnológico que conforma el almacenamiento está integrado por soluciones muy diferentes con distintos grados de desarrollo, todas ellas necesarias para descarbonizar no sólo la generación eléctrica sino todas las actividades humanas a fin de alcanzar el tan urgente escenario de cero emisiones antes de 2050. 

La energía renovable, representada principalmente por la generación fotovoltaica y eólica, es la piedra angular de lucha contra el cambio climático que se está librando y que se extenderá durante las próximas dos décadas. Sin embargo, estas fuentes de energía presentan una intermitencia intrínseca que ha de ser compensada a través del almacenamiento para garantizar su despliegue hasta alcanzar la neutralidad. 

Tecnologías de Almacenamiento Energético

Las tecnologías de almacenamiento energético se pueden clasificar atendiendo a dos criterios: tecnología y aplicación. La clasificación tecnológica nos permite definir cinco grandes grupos: baterías electroquímicas, bombeo hidroeléctrico, almacenamiento químico (como es el Hidrógeno y los biocarburos), almacenamiento térmico y almacenamiento mecánico. A su vez, cada tecnología puede dar solución a diferentes problemas en sectores muy variados que están abordando su descarbonización como es el caso de la generación de energía, de los sectores residencial y comercial, así como toda actividad industrial. 

No existe por lo tanto una ‘solución ideal’ sino que, dependiendo de las necesidades técnicas, del grado de penetración de renovables, de las limitaciones geográficas y de la situación geopolítica, una o varias soluciones serán más viables en cada caso de uso. 

Por su parte, las baterías electroquímicas son ideales para almacenamiento de corto plazo y respuesta rápida, utilizadas en vehículos eléctricos y sistemas de autoconsumo solar. En cambio, el almacenamiento hidroeléctrico por bombeo almacena energía en forma de agua elevada, liberándola para generar electricidad mediante turbinas cuando es necesario.

En cambio, en THERMOPHOTON desarrollamos tecnologías de almacenamiento térmico que permiten almacenar grandes cantidades de energía a altas temperaturas.

Almacenamiento y Descarbonización Industrial

La descarbonización de la industria va más allá de la generación de electricidad renovable. Muchos procesos industriales dependen de la generación de calor, tradicionalmente mediante combustibles fósiles. Aquí, el almacenamiento térmico juega un papel crucial, ofreciendo una generación de calor más sostenible para procesos industriales.

Mercado Eléctrico

El mercado eléctrico opera en un sistema marginal, donde el precio se establece por la tecnología más cara necesaria para satisfacer la demanda. Este sistema lleva a fluctuaciones significativas en los precios, influenciadas por la penetración de energías renovables y factores geopolíticos. El almacenamiento energético es crucial para aportar estabilidad al sistema.

Tendencias en el Mercado de Almacenamiento

Las tendencias del mercado de almacenamiento energético muestran que cada tecnología tiene aplicaciones específicas. Las baterías de litio son excelentes para almacenamiento a corto plazo y respuestas rápidas, mientras que el almacenamiento hidroeléctrico por bombeo es más adecuado para la gestión a largo plazo de la demanda energética.

El panorama del almacenamiento de energía está evolucionando rápidamente, impulsado tanto por avances tecnológicos como por cambios en las necesidades del mercado. Estas tendencias no solo reflejan el progreso técnico sino también una respuesta a las crecientes demandas de un sistema energético más sostenible y eficiente.

La diversificación tecnológica en el campo del almacenamiento de energía va más allá de las tradicionales baterías de litio, están siendo integradas directamente con instalaciones de energía renovable, optimizando la gestión de la producción energética y maximizando el aprovechamiento de las fuentes de energía limpias. Además, el avance en campos como la inteligencia artificial y el análisis de datos está jugando un papel fundamental en la optimización del rendimiento de los sistemas de almacenamiento, mejorando la predicción de la demanda y permitiendo un ajuste automático en la producción y liberación de energía.

Por otro lado, el modelo de negocio de ‘Almacenamiento a Largo Plazo y Gran Escala’ enfatiza el desarrollo de sistemas capaces de almacenar energía durante periodos extendidos, esenciales para equilibrar la intermitencia estacional de las renovables y asegurar un suministro energético constante.

Las tecnologías de almacenamiento se están integrando directamente con instalaciones renovables, mejorando la gestión de la producción energética y maximizando el uso de energías limpias, por su lado, otra de las tendencias es el avance en la inteligencia artificial y en el análisis de datos, este avance optimiza el rendimiento de los sistemas de almacenamiento, mejora la predicción de demanda y ajusta la producción y liberación de energía automáticamente.

Finalmente, el modelo de negocio de ‘Almacenamiento como Servicio’ está emergiendo como una opción viable, permitiendo a los usuarios acceder a soluciones de almacenamiento avanzadas sin necesidad de grandes inversiones iniciales. Esto facilita la adopción y la expansión de estas tecnologías, abriendo el camino hacia un futuro más sostenible y eficiente en términos energéticos.

Cada una de estas tendencias refleja un avance significativo hacia un sistema energético más sostenible y resiliente, subrayando la importancia del almacenamiento de energía en la transición hacia un futuro renovable.

Desafíos y Oportunidades

Uno de los mayores desafíos en el almacenamiento energético es la necesidad de una mayor integración y coordinación entre las diversas tecnologías y aplicaciones. Es crucial que las políticas y regulaciones apoyen el desarrollo y la implementación de estas tecnologías para fomentar una transición energética efectiva.

El almacenamiento de energía es una pieza clave en la transición energética y la descarbonización industrial. Con el desarrollo continuo de nuevas tecnologías y aplicaciones, este campo ofrece un camino prometedor hacia un futuro energético más sostenible y eficiente. Como profesionales en este sector, tenemos la responsabilidad de seguir innovando y trabajando para integrar estas soluciones en nuestro sistema energético, contribuyendo a un planeta más limpio y saludable para las generaciones futuras.

A pesar de lo que muchos podrían pensar, el objetivo principal del almacenamiento no es disminuir los precios de la energía, sino proporcionar estabilidad. Esto es crucial para incentivar inversiones en nuevas instalaciones renovables y en sistemas de almacenamiento.

El Futuro del Almacenamiento de Energía

El almacenamiento energético no solo permite acumular energía en momentos de alta producción y liberarla cuando es necesario, sino que también ayuda a resolver problemas derivados del nuevo paradigma energético. Al evitar situaciones de precios extremos y ofrecer estabilidad, el almacenamiento se convierte en un elemento esencial para un mercado energético más justo y equilibrado.

A medida que avanzamos hacia un escenario con alta penetración de renovables, las tecnologías de almacenamiento se adaptarán a las necesidades cambiantes, desempeñando un papel vital en la estabilización de la red y en la gestión eficiente de nuestros recursos energéticos.

Para lograr estos objetivos, es esencial una colaboración estrecha entre los distintos actores del sector energético y un fuerte apoyo político. Las políticas y regulaciones deben facilitar la integración de las tecnologías de almacenamiento, incentivando la inversión y promoviendo la innovación en este campo vital.

Bea Cerrolaza

Cofundadora del podcast El cielo está enladrillado. Un francés, un malagueño y una riojana a los que no se les traba la lengua, conversan con personajes de actualidad para presentarte su cara más divertida. El cielo está enladrillado ¿quién lo desenladrillará? El desenladrillador que lo desenladrille, buen desenladrillador será.