Evolución del médico en la Era de la Innovación

Por: <br><strong>Belén Goñi</strong>

Por:
Belén Goñi

En la sociedad actual, el rol tradicional del médico, dedicado a la atención de pacientes y a mantenerse actualizado, ha evolucionado en muchos casos hacia un espectro más amplio en el que se entrelazan la asistencia, la docencia, la investigación y la innovación tecnológica.
Por: <br><strong>Belén Goñi</strong>

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Belén Goñi

Algunos de ellos, dan un paso más y trabajan para transformar necesidades clínicas observadas en desarrollos innovadores que prometen mejorar la vida de un gran número de pacientes.

La medicina es una de las áreas del conocimiento que más rápidamente se actualiza y expande. Los avances en genética, biotecnología, farmacología y tecnologías de la información ofrecen nuevas herramientas y terapias que transforman el diagnóstico, tratamiento y prevención de enfermedades. Este dinamismo obliga a los médicos al aprendizaje continuo para estar al día y ofrecer el mejor cuidado a sus pacientes. Además, muchos médicos combinan su práctica clínica con la docencia y la investigación, contribuyendo al desarrollo de futuras generaciones de profesionales de la salud y explorando nuevas fronteras científicas. 

Pero otro salto cualitativo en la carrera del médico ocurre cuando éste identifica una necesidad no satisfecha durante su práctica y decide actuar sobre ella. Este proceso es el núcleo de muchas startups biotecnológicas y empresas de tecnología médica.  Estas iniciativas suelen comenzar con una idea que, aunque prometedora, necesita ser validada y desarrollada. Cuando esta idea proviene directamente de un médico que conoce las limitaciones actuales y las necesidades específicas de su especialidad, el potencial de éxito se multiplica. 

Por otro lado, el desarrollo de dichas ideas supone un factor de motivación importante para muchos facultativos. En palabras del doctor Gastaminza especialista en alergología e inmunología de la Clínica Universidad de Navarra “Te mueve que tienes una idea, los que escuchan lo ven factible y hay personas dispuestas a invertir en ella y eso te ilusiona”. Este Dr. se propuso automatizar la medición de las pruebas de alergia y eso dio lugar a una Startup llamada Nexkin medical.

Además, este trabajo conlleva la ampliación del radio de acción del médico tanto desde el punto de vista de su propia actividad como del alcance de la misma en la mejora de vida de los pacientes.  El Dr Miñana, codirector del departamento de urología de la Clínica Universidad de Navarra y asesor de la startup Polimerbio (fabricación de dispositivos biodegradables intrauretrales para el tratamiento de la estenosis de uretra) explica que “Esto ha supuesto para mí formar parte de un equipo y una forma de trabajar distinta donde ejerces de asesor científico. En tu día a día, es una dimensión más hasta ahora para mí, desde luego, inaccesible … pasas del tratamiento de la actividad asistencial paciente a paciente a la conceptualización y desarrollo de productos que pueden beneficiar a grupos de pacientes … Es sentirse útil de una forma diferente.”

Para que estas innovaciones prosperen, es fundamental el apoyo de equipos multidisciplinares que complementen la expertise médica con conocimiento y habilidades en áreas como la ingeniería, el diseño, la economía y la gestión de empresas. El médico, aunque esencial, no puede ni debe llevar a cabo esta tarea en solitario. Su valor se maximiza en la conceptualización y en las fases de prueba clínica del producto, mientras que otros profesionales deben gestionar aspectos como el desarrollo técnico, la financiación, la producción o la comercialización. En palabras del doctor Gastaminza  “A otros profesionales médicos que a lo mejor tienen una idea que no se han atrevido a desarrollar… les diría que se tiren al vacío, porque esto es algo que ilusiona mucho,  que uno lo puede hacer dedicando poco tiempo porque tienes personas que te apoyan y que es perfectamente compatible con tu trabajo diario” pero “es muy importante que exista un ecosistema que ayude a los emprendedores y que atraiga inversiones” 

En el caso de la Universidad de Navarra su incubadora orquesta las capacidades clínicas, de investigación, tecnológicas y de negocio de los distintos profesionales de la Universidad. Como cualquier incubadora de empresas acompaña a los proyectos en todas sus fases y les ayuda en la búsqueda de financiación, pero además tiene la suerte de contar con varios ingredientes extra: por un lado, sus capacidades de investigación y desarrollo; por otro, su amplia red de antiguos alumnos siempre dispuestos a ayudar a su Universidad y, sobre todo, sus profesionales médicos. Es por todo ello que a la incubadora se acercan proyectos externos que necesitan de esa aportación de valor. Es el caso de Daniel Cortázar y Ana Mejía, físicos expertos en plasma frio, que se acercaron a la Clínica de la Universidad para testar su tecnología en la curación de úlceras y se encontraron con el doctor Bernardo Hontanilla, Director Científico y Académico del Departamento de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, que quiso implicarse en el proyecto y que es hoy una starup llamada Medical Plasmas.

El médico del siglo XXI es, por tanto, un híbrido entre clínico, académico, investigador y emprendedor. Este enfoque multidimensional no solo está cambiando la forma en que se practica la medicina, sino que está transformando activamente la manera en que se aborda la salud a nivel global. Sirva este artículo como un homenaje a todos esos médicos comprometidos que trabajan por el bien común.

Belén Goñi

Belén Goñi es licenciada en Derecho por la Universidad de Navarra y máster en dirección de empresas por el IESE. Ha trabajado en multinacionales como Promodes y Carrefour. Ha sido Directora del CEIN (Centro Europeo de empresas e Innovación de Navarra) y de Startup Capital Navarra, Directora de ANAIN (Agencia Navarra para la Innovación) y Directora y Presidenta de Institución Futuro. Actualmente, además de dirigir su propia empresa (Happeninn), es Directora de Innovation Factory, Centro de Innovación y Emprendimiento de la Universidad de Navarra.