Innovación digital, sostenibilidad y accesibilidad, claves de la Sanidad hoy

Por: <br><strong>Elisa Tarazona</strong>

Por:
Elisa Tarazona

Para nosotros, el hogar del paciente es un punto de cuidado clave (the point of care). Y para que este servicio sea accesible para todos y al mismo tiempo, personalizado, es imprescindible la tecnología.
Por: <br><strong>Elisa Tarazona</strong>

Por:
Elisa Tarazona

Vivimos en una sociedad que cambia casi constantemente y por eso cada día surgen nuevas necesidades, respecto del cuidado de la salud y el bienestar, a las que los grupos sanitarios, como Ribera, tienen que dar respuesta. Debemos adaptarnos con agilidad a lo que piden y necesitan nuestros pacientes y sus familias, al tiempo que logramos que los cuidados de nuestros profesionales trascienden las paredes del hospital y se puedan continuar, bajo la supervisión especializada adecuada, en el propio domicilio. Para nosotros, el hogar del paciente es un punto de cuidado clave (the point of care). Y para que este servicio sea accesible para todos y al mismo tiempo, personalizado, es imprescindible la tecnología. 

La Sanidad se enfrenta hoy a retos en los que la innovación digital es un aliado indispensable: escasez de profesionales, aumento en la esperanza de vida y cronicidad de muchas enfermedades, largas listas de espera y problemas para acceder a la atención sanitaria, con la consiguiente tardanza en los diagnósticos y empeoramiento de las patologías, entre otras. Es por eso que el uso de datos concretos sobre el paciente y su entorno nos permite ser más eficientes. Y para obtener esa información, hacen falta herramientas: el uso de aplicaciones en el ámbito de la salud y el bienestar se ha demostrado muy eficaz y con muy buena acogida entre pacientes y profesionales, porque permite obtener esa información no solo en la consulta, sino también en el hogar, desde donde el paciente se conecta fácilmente. Es el caso de la cuidadora virtual Lola, que hace un seguimiento en remoto para, a través de una llamada, con tecnología de voz e inteligencia artificial, comprobar las constantes y síntomas de los pacientes, y mandar una alerta al profesional sanitario en el caso de que algún parámetro se descompense.

La innovación digital nos está facilitando, además, herramientas muy eficaces para ayudar a los pacientes a mejorar en diferentes patologías que necesitan un seguimiento continuo, pero ahorrándose en muchos casos su desplazamiento hasta el centro sanitario y acortando las esperas para el tratamiento. Es el caso del programa de teledermatología o el de telerehabilitación que ya estamos aplicando en varios hospitales Ribera y para los que se utilizan algoritmos de Inteligencia Artificial (IA). Gracias a ellos, ajustamos constantemente el tratamiento a las necesidades del paciente y el profesional sanitario tiene acceso directo a los datos sobre su evolución, para tomar las decisiones clínicas pertinentes y adelantarse a posibles complicaciones.

En el grupo Ribera hemos implantado también algunos modelos predictivos, basados en Inteligencia Artificial, por ejemplo, para procesos de evolución de las úlceras en pacientes ingresados y en cama mucho tiempo o para pacientes con virus respiratorios como el Covid. Pero como somos conscientes de que este entorno tiene mucho potencial, hemos firmado un acuerdo estratégico con Microsoft para desarrollar casos de uso, pioneros en el ámbito sanitario, que nos permitan retener un impacto real en el diagnóstico y el tratamiento de nuestros pacientes. 

Es importante recordar que estas herramientas ayudan a los profesionales en la toma de decisiones, pero la última palabra siempre es suya. Les facilita el trabajo administrativo y de recogida de datos, lo que les permite obtener más información, ordenada y analizada, adelantarse a posibles empeoramientos y centrar su tiempo y atención personalizada en cada paciente, pero tanto la experiencia profesional como algunos criterios que es más difícil medir en datos marcan la diferencia, que siempre depende del criterio profesional. 

Por otro lado, el tratamiento de datos nos facilita mejorar aspectos relacionados con la experiencia del paciente y la optimización de procesos, entre otros. Nos permiten ser más eficientes y llegar a un mayor número de pacientes, por lo que contribuimos a bajar las listas de espera y ayudamos a la sostenibilidad del sistema sanitario, reduciendo también el impacto ambiental. Por ejemplo, si las constantes de un paciente crónico están controladas en remoto gracias a la tecnología, evitamos desplazamientos innecesarios al centro sanitario, agilizamos la toma de decisiones y cambios en la medicación o terapia, de una manera ágil y cómoda para el paciente.

Estamos avanzando hacia un nuevo enfoque en la atención sanitaria, lo que llamamos la Medicina basada en el valor, que tiene en cuenta los resultados de salud, más allá de los indicadores de actividad asistencial. El objetivo es avanzar hacia una historia clínica más completa, que nos permite tener más información del entorno y los hábitos de los pacientes (PROMS, resultados en salud reportados por los propios pacientes); y también sobre su experiencia como usuarios de un servicio de salud (PREMS, que indican cómo se siente tratado y atendido, por ejemplo). Con esa información, podemos avanzar hacia una medicina aún más personalizada y predictiva, una medicina inteligente. Es lo que conocemos como la “historia integrada de salud” de los pacientes. 

Por otro lado, somos conscientes de que el abordaje de la salud tiende a ser cada vez más colaborativo, digital y conectado. Por eso trabajamos con diferentes entidades, para identificar talento y soluciones disruptivas, que respondan a los retos sanitarios de hoy, pero, sobre todo, de mañana. Estas colaboraciones, como la que tenemos con la aceleradora Lanzadera, nos permiten agilizar los procesos de innovación, al tiempo que reducimos el “time-to-market” y los riesgos. 

El conocido como Espacio Europeo de Datos Sanitarios nos va a permitir impulsar una cooperación transfronteriza en investigación, para dar respuesta a problemas de salud que son comunes en el entorno de la Unión Europea, con la garantía de un intercambio seguro y fiable de datos. La división tecnológica del grupo sanitario Ribera, Futurs, es nuestro referente y garantía en este ámbito.

Tenemos el foco en el futuro de la atención sanitaria, mientras seguimos trabajando en las soluciones del presente, para dar una atención personalizada, flexible, dinámica y proactiva a nuestros pacientes. Su salud y bienestar son nuestro objetivo.

Elisa Tarazona

Elisa Tarazona es médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Posee dilatada experiencia en gestión sanitaria que se ha desarrollado en el Departamento de Salud La Fe de Valencia como Directora de Atención Primaria y en el Departamento de Salud de La Ribera de Alzira como Directora Adjunta a Gerencia durante cinco años, en los que desarrolló el modelo de integración asistencial entre Atención Primaria y Especializada. Con anterioridad, ejerció la medicina durante más de 15 años.Tras siete años como directora de Operaciones, en 2020 es nombrada consejera delegada de Ribera.