Salud para mayores en vez de armas para jóvenes

Por: <br><strong>Ramón Sastrón</strong>

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Ramón Sastrón

En cualquier proceso de innovación no solo es crítico validar las tecnologías, para confirmar que realmente generan el valor proyectado, sino también encontrar las diferentes maneras y usos de aplicación.
Por: <br><strong>Ramón Sastrón</strong>

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Ramón Sastrón

Durante décadas el impulsor de los principales avances tecnológicos para la sociedad ha sido la industria militar, convirtiéndose de esta manera en un importante campo de pruebas estratégico para el desarrollo e implementación de nuevas tecnologías. Muchos inventos, como la realidad aumentada, los satélites, el microondas, el GPS, los drones, y por supuesto Internet, surgieron gracias a la innovación militar, pasando a formar parte de la vida de la sociedad civil. Por lo tanto, se producía, y aún hoy sigue produciéndose, un importante trasvase de conocimiento y experiencia de la industria militar a la civil.

En cualquier proceso de innovación no solo es crítico validar las tecnologías, para confirmar que realmente generan el valor proyectado, sino también encontrar las diferentes maneras y usos de aplicación. En la industria militar ya se están utilizando los exoesqueletos para usos específicos (recorrer largas distancias, autonomía…), pero esta innovación permite avanzar en el desarrollo de soluciones de movilidad para personas paralíticas, o con otras patologías que les impiden caminar. Pero esto puede que ya no sea así, o por lo menos que no se produzcan cambios relevantes.

La tradicional inversión en Defensa se traslada al I+D

Si hablamos de inversión, en 1994 el 3,4% de la realizada por los países iba destinada a defensa, desde entonces esta cifra no ha hecho más que reducirse llegando actualmente al entorno del 2%. Esta bajada de inversión y el hecho que las empresas privadas estén centradas en conseguir nuevos productos ha disparado la inversión en Innovación y Desarrollo. Solo Apple ha invertido en I+D durante 2020 en torno a los 19.000 millones de dólares, cantidad superior a la que ha destinado España a I+D, 15.000 millones.

Este impacto de las empresas privadas está produciendo también un cambio muy significativo en el modelo de desarrollo e implementación de la innovación. Tal como y explica  Jacobo Pedraza en El País, si bien es cierto que la Realidad Virtual y la Realidad Aumentada nacieron de la mano de la industria militar, el peso que han adquirido en la industria del gaming (videojuegos, eSports), ha conseguido que tengan una evolución mucho mayor por esa parte, ayudando a otras industrias, incluida la militar, a avanzar mucho más rápido en los desarrollos propios de esta tecnología.

¿Pero qué papel tiene el segmento senior en los procesos de innovación?

Un escenario en que los seniors serán mayoría

Los seniors suponen una gran oportunidad en este campo por el impacto social y económico que van a tener como grupo de población predominante. En 2050 la población mayor de 60 años en los países desarrollados pasará del 21% al 32%, y en los países menos desarrollados del 8% al 20%. La población entre 65 y 79 años se incrementará en un 44% en ese mismo periodo. Sabemos que los mayores, fuente de conocimiento y sabiduría acumulada, tienen más problemas en el manejo y adopción de la tecnología.

Hoy en día, los dispositivos tienen que ser proactivos, pero para las personas mayores tendrían que ser reactivos, es decir que la tecnología sea líquida y que pueda ayudarles en áreas tan importantes como la salud, la seguridad o en la movilidad.

Actualmente hay múltiples productos de IoT orientados al segmento de mayores (sensorización de hogares, relojes conectados, e-health) que suponen un esfuerzo importante en el  aprendizaje de uso. Hoy en día, los dispositivos tienen que ser proactivos, pero para las personas mayores tendrían que ser reactivos, es decir que la tecnología sea líquida y que pueda ayudarles en áreas tan importantes como la salud, la seguridad o en la movilidad, sin que el mayor tenga que hacer absolutamente nada. El Machine Learning y la Inteligencia Artificial pueden aportar mucho valor en este objetivo, y ya se están viendo algunas iniciativas como el sensor de hogares séniors de Jane (https://www.meetjane.be/nl/), que gracias a su tecnología es capaz de aprender de los patrones de conducta dentro de la casa, para así poder anticiparse a posibles problemas que pueda estar sufriendo el sénior.

Los seniors son fuente de experiencia y conocimiento, por lo tanto tiene sentido pensar que necesitamos incorporar toda esa información y experiencia en iniciativas basadas en Deep Learning, Machine Learning o IA, para que de esta manera supongan una oportunidad de mejora de la calidad de vida de nuestra sociedad.

Ramón Sastrón

Es director área Digital & Marketing Directo de Santalucia (Servicios asistenciales). Lleva 20 años gestionando y diseñando la transformación empresarial digital en empresas internacionales, y liderando equipos en el ecosistema tecnológico disruptivo. Ocupa el lugar # 39 en el ranking de Líderes Económicos para el Mañana del Instituto Choiseul.